El sitio web del Banco de la Reserva Federal de Dallas: www.dallasfed.org
Regrese a la página entera Back to Entire Page View
 
Inicio de Entrada
Artículos de investigación
Informe anual
Información para consumidores
Suscríbase a la lista de notificación del correo electrónico (en inglés)
Recomiende esta página
Version para imprimirArtículos de investigación

La cara cambiante de Texas: Las proyecciones de población y sus implicaciones
D'Ann Petersen y Laila Assanie

Face of Texas: Jobs, People, Business, Change
Octubre 2005
Federal Reserve Bank of Dallas

La riqueza de recursos naturales, la tierra abundante, una ubicación en el centro de los Estados Unidos y un ambiente propicio para los negocios han atraído hacia Texas, desde hace mucho, tanto a inmigrantes como a ciudadanos estadounidenses. Como resultado, la población del estado está creciendo más rápidamente, es más joven y más diversa que la de la nación.

Estos cambios demográficos rápidos presentan retos para el futuro. A medida que la generación de la posguerra envejece, habrá más demanda de vivienda, atención médica y servicios sociales. Se espera que para el 2020, los hispanos, que ya constituye una fuerza dominante en Texas, se conviertan en el grupo poblacional mayoritario. El aumento significativo en esta población (tanto inmigrante como nativa) tiene implicaciones de largo alcance para la educación, la vivienda y la fuerza laboral. El problema principal que enfrenta Texas será reducir las disparidades económicas y educativas prevalecientes entre los grupos étnicos del estado a la vez que la población continúa creciendo y desarrollándose.

Este artículo analiza el crecimiento de la población y los cambios demográficos de las décadas recientes. Entonces, con las proyecciones del Centro de Datos del Estado de Texas, examinamos algunos sectores de la economía que se verán afectados por estas fuerzas demográficas en las próximas décadas.

Texas: Grande y creciendo aún más
Desde principios de los años 1900s, Texas ha crecido más rápido que la nación. Sin embargo, durante el auge del petróleo en Texas, el crecimiento de la población del estado se aceleró. De 1970 a 1980, a medida que los precios del petróleo aumentaron progresivamente y la gente acudió en masa a Texas, su población creció en un 2.71 por ciento cada año, mientras que la de la nación aumentó a un ritmo del 1.14 por ciento (Gráfica 1). Aún durante los años 1980, que presenciaron una caída en el petróleo y los bienes raíces, Texas casi duplicó el crecimiento de la población de la nación.

Gráfica 1: Crecimiento de la población de Texas y de los Estados Unidos, 1970-2003

Durante los años 1990, Texas de nuevo excedió las expectativas y aumentó su población en una cantidad que ha sido las más alta a la fecha, sumando casi 3.9 millones de residentes y sobrepasando a Nueva York como el segundo estado más populoso. Texas atrajo a muchos inmigrantes y residentes de otros estados por su fuerte economía y sus centros de alta tecnología de rápida expansión, tales como el corredor de telecomunicaciones de Austin y Dallas.

Aún con la drástica recesión económica del 2001, que golpeó a Texas más severamente que a la mayoría de otras áreas de la nación, el estado ganó 1.26 millones de residentes adicionales del 2000 hasta el 2003, para un total de 22 millones, de nuevo con un crecimiento doble que el resto de la nación. Aunque la inmigración interna—gente que se traslada a Texas desde otros estados dentro de los Estados Unidos—se redujo durante las épocas económicas difíciles de Texas, el alto índice de natalidad del estado y un fuerte ritmo de inmigración, mantuvo el crecimiento de la población a una velocidad vigorosa. La combinación de estos factores, una mayor inmigración internacional, un alto índice de natalidad de hispanos y menos migración interna, dio como resultado que la población angloamericana de Texas decayera por debajo del nivel mayoritario del 50 por ciento en el 2003, por primera vez desde los años 1800.

El por qué del rápido crecimiento
Dos factores importantes están impulsando el rápido crecimiento de la población de Texas. Uno es el índice de natalidad del estado, que es mayor que el promedio. Esto en parte es resultado de la herencia hispana del estado y sus nexos con México, en donde los índices totales de fertilidad fueron del 2.5 por ciento en el 2004, bastante más altos que el 2.1 por ciento de los Estados Unidos.[1] En el año 2000, Texas tuvo el segundo lugar en el país (después de Utah) en las clasificaciones estatales de índices de natalidad/fertilidad. Debido a que los índices de natalidad cambian lentamente a través del tiempo, Texas probablemente continuará experimentando grandes aumentos naturales en su población, a pesar de los cambios en las condiciones económicas o en las políticas de inmigración.

Tal vez el factor más importante detrás de crecimiento más reciente de población de Texas es el fuerte ritmo de la migración neta. Históricamente, Texas atrae a la gente por su tierra abundante y sus recursos naturales. En años más recientes, la robusta economía de Texas y el favorable clima comercial atrajo a las personas y a los negocios. La migración neta, que incluye tanto inmigración interna como inmigración internacional, fue la más alta durante los períodos de mayor expansión económica—el auge del petróleo de los años 1970 (58.4 por ciento) y el auge de la alta tecnología y las telecomunicaciones de los años 1990 (50.4 por ciento)—y correspondió a una porción más grande del crecimiento poblacional del estado que el crecimiento natural (Tabla 1). Interesantemente, aún con la recesión del estado en el 2001-03, la migración neta permaneció relativamente alta, gracias a la fuerte inmigración internacional, que constituyó el 44.5 por ciento del aumento poblacional de Texas.

Tabla 1: Población Total y Componentes de Cambio en la Población en Texas 1950-2003

¿Cómo ha cambiado la inmigración la cara de Texas?
El ritmo vigoroso del crecimiento poblacional de Texas que comenzó en los años 1990 se debe en gran parte a la fuerte inmigración internacional, que sobrepasó la inmigración interna como contribuyente al crecimiento poblacional en seis de los nueve años de los años 1990.[2] La inmigración alcanzó proporciones históricas cuando el número de extranjeros nacidos en Texas aumentó en aproximadamente 1.38 millones. Además, los inmigrantes mantuvieron a la población de Texas en crecimiento durante la reciente recesión económica y su moderada recuperación. De abril del 2000 a julio del 2003, la migración neta de Texas alcanzó un total de 560,260 incluyendo 430,048 (77 por ciento) de inmigrantes internacionales (Tabla 2).

Texas es una de las entradas más populares hacia los Estados Unidos para los inmigrantes. La gráfica 2 muestra el crecimiento porcentual de la población nacida extranjera en los Estados Unidos, Texas y las seis áreas metropolitanas más grandes del estado durante los años 1990. La porción de la población nacida extranjera en Texas subió significativamente durante la década y en el 2000 constituyó el 14 por ciento de la población, comparada con el 11 por ciento a nivel nacional.

Gráfica 2: Crecimiento de la población nacida extranjera, 1990-2000

En años recientes, el aumento en los residentes nacidos extranjeros ha sido aún más rápido en las principales áreas metropolitanas de Texas que en las áreas metropolitanas de la frontera. Entre el año 1990 y el año 2000, el número de residentes nacidos extranjeros en las principales áreas metropolitanas sobrepasó el doble (un aumento del 112 por ciento), mientras que el de las áreas metropolitanas de la frontera aumentó en un 51.6 por ciento, muy por debajo del promedio estatal de 90.2 por ciento.[3]

De las principales áreas metropolitanas de Texas, sólo El Paso (31.5 por ciento) y San Antonio (54.3 por ciento) registraron índices de crecimiento de residentes nacidos extranjeros por debajo del promedio de los Estados Unidos (57.4 por ciento), en su mayoría porque muchos de los inmigrantes en estas áreas metropolitanas ingresaron al estado en años anteriores y la segunda generación de sus hijos ahora vive allí. Austin fue testigo del crecimiento más fuerte en la población nacida extranjera durante los años 1990 (172 por ciento), probablemente debido al auge de la economía tecnológica allí. La porción de los residentes nacidos extranjeros en Dallas, Fort Worth y Houston aumentó en un 152 por ciento, 131 por ciento y 94 por ciento, respectivamente. La porción de los residentes nacidos extranjeros en las principales áreas metropolitanas se muestra en la gráfica 3.

Gráfica 3: Proporción de la población nacida extranjera

Este aumento en la inmigración ha traído un cambio rápido en la composición étnica del estado. Debido a la cercanía de Texas con México, muchos de los inmigrantes del estado son de origen hispano. Los hispanos son por mucho el segmento de más rápido crecimiento de la población. Durante los años 1990, la población hispana de Texas creció a un ritmo de 54 por ciento, sumando más de 2.3 millones de personas. Como resultado, los hispanos ahora constituyen el 35 por ciento de la población del estado, comparado con apenas el 14 por ciento a nivel nacional.[4] Entre los estados, Texas tiene la segunda población hispana más grande del país, detrás únicamente de California.

La población de Texas también ha cambiado de otras formas. La porción de angloamericanos del total de la población bajó (ya no está por encima del 50 por ciento) a medida que su índice de crecimiento se redujo en los años 90 y en los primeros tres años de esta década, mientras que los negros aún constituyen aproximadamente el 11 por ciento de la población del estado (Gráfica 4). El número de personas incluido en la "otra" categoría se ha duplicado desde los años 1990.[5]

Gráfica 4: Cambio en grupo étnico/raza para Texas

El dramático crecimiento en la población hispana de Texas (tanto inmigrante como nativa) tiene implicaciones de gran alcance. El índice de natalidad de los hispanos, el cual es más alto que el promedio, sugiere que este segmento demográfico continuará creciendo a un ritmo más rápido que el de los angloamericanos y negros, aún asumiendo que no habrá inmigración. Además, los hispanos, en promedio, son más jóvenes, lo cual tiene ramificaciones para la vivienda, la educación y la fuerza laboral. En el año 2000, la edad promedio de los hispanos en Texas era de 25.5 contra 38 de los angloamericanos de Texas. Esto se compara con la edad promedio de todos los tejanos de 32.3 y 35.3 de los Estados Unidos. Actualmente, debido a su herencia hispana, Texas es el segundo estado más joven en la nación, después de Utah.

Proyecciones de población
La población de Texas cambiará en dos formas importantes durante las próximas décadas: en diversidad y en edad.

Diversidad. El Centro de Datos del Estado de Texas proyecta que para el 2020, los hispanos constituirán la mayoría de la población de Texas, mientras que los angloamericanos descenderán al segundo grupo étnico más populoso (Gráfica 5). Para el año 2040, los hispanos constituirán más del 50 por ciento de todos los tejanos, mientras que un tercio de la población será angloamericana. Se espera que los negros constituyan el 9.5 por ciento de la población de Texas en el 2040 y otras razas (no angloamericanas, negras o hispanas) se espera que crezcan para alcanzar casi el 6 por ciento de la población.[6]

Gráfica 5: Proporción proyectada de la población de Texas por raza/grupo étnico

Para las ciudades de la frontera de Texas, las cuales ya cuentan con grandes poblaciones hispanas, los cambios podrían ser aún más dramáticos. Por ejemplo, El Paso, actualmente con 78.2 por ciento de hispanos, probablemente aumentará a 90.3 por ciento para el 2040. En forma similar, San Antonio, con sus nexos de herencia mexicana, cambiará del 50 por ciento de hispanos (en el año 2000) al 61.1 por ciento en el 2040. Incluso Austin, en donde actualmente los hispanos constituyen únicamente 26 por ciento, se espera que experimentará un aumento importante en su población hispana para el 2040, hasta un 44 por ciento.

Actualmente, las grandes disparidades marcan condiciones socioeconómicas entre los grupos étnicos de Texas. En comparación con sus contrapartes angloamericanas, los hispanos de Texas tienden a tener niveles más bajos de educación, tienen salarios más bajos y dependen más de los servicios estatales. Esto es en parte resultado de la inmigración. Los inmigrantes mexicanos tienden a tener salarios promedio que están 40 por ciento por debajo de aquellos de los originarios de Texas.[7] Estas diferencias en salario reflejan que los inmigrantes son jóvenes, tienen una escasa experiencia laboral y hablan poco inglés.

Aunque algunas de las diferencias entre los salarios de los inmigrantes y de los nativos se compensan después de permanecer un tiempo sustancial en los Estados Unidos, las disparidades entre los grupos se mantienen. Sin cambios en las condiciones socioeconómicas, esto implica que la población futura de Texas podría ser menos educada, menos competitiva, más pobre y más necesitada de servicios del estado tales como atención médica y asistencia social. El reto de Texas es reducir estas diferencias socioeconómicas a través del aumento en los logros en materia de educación y adiestramiento, para que Texas pueda competir en la fuerza laboral de la nación en las décadas venideras.

Edad. La población total de Texas, al igual que la de la nación, está envejeciendo. Este envejecimiento es resultado del envejecimiento de la generación de la posguerra, que constituye el segmento más grande de nuestra población. En el 2003, la generación de la posguerra abarcaban las edades de 39 a 57 años (Gráfica 6). La generación de la posguerra más joven cumplirá 60 en el 2024. Al retirarse, la generación de la posguerra ejercerán una gran demanda en el sistema del Seguridad Social y otros programas gubernamentales para los ancianos, tales como Medicare. Además, es posible la generación de la posguerra dirija la demandas de vivienda hacia viviendas de personas que se están mudando o segundos hogares así como a casas más populares con los adultos mayores o familias combinadas.

Gráfica 6: Población de los Estados Unidos por edad en el 2003

Uno de los factores que pudiera mitigar el envejecimiento de la población de Texas es que la población hispana que está creciendo rápidamente, tiene una estructura de edad diferente a la de la población angloamericana. Como se muestra en la gráfica 7, en el año 2000 la población en los grupos de edad de más de 35 años era predominantemente angloamericana.

Gráfica 7: Población de Texas por edad y grupo étnico, 2000

Por ejemplo, en el año 2000, el 66 por ciento de los tejanos comprendidos entre los 55 y los 59 años eran angloamericanos, comparado con el 20 por ciento que eran hispanos. Por el contrario, de los tejanos de cinco años o menos, el 44 por ciento eran de herencia hispana, en comparación con el 39 por ciento de angloamericanos. Si las expectativas de rápido crecimiento se mantienen firmes para la población hispana de Texas, los hispanos constituirán un porcentaje mucho más alto en la mayor parte de los grupos de edad para el año 2040, siendo únicamente aquellos mayores de 65 años, predominantemente angloamericanos (Gráfica 8).[8] El diferencial de edad entre las poblaciones hispana y angloamericana tiene implicaciones importantes para la educación, vivienda y servicios estatales.

Gráfica 8: Población de Texas por edad y grupo étnico en el 2040

Demografía y pobreza
¿Se está volviendo más pobre Texas? La economía de Texas creció más rápidamente que la de la nación durante la década de los años 1990 y todos los sectores añadieron trabajos. El empleo en Texas durante este período creció a una taza promedio anualizada del 3.3 por ciento, por arriba del 2.2 por ciento de la nación. A pesar de este fenomenal crecimiento en el empleo, Texas tiene el octavo índice más alto de pobreza en el país y no ha logrado la paridad del ingreso per cápita con la nación.

Durante los años 1990, el ingreso per cápita de Texas creció rápidamente, a una tasa promedio anual del 7.2 por ciento, que superó el 5.7 por ciento de la nación. En consecuencia, Texas, que empezó la década con 89 por ciento del ingreso per cápita de los Estados Unidos, para el año 2000, alcanzó el 95 por ciento del promedio de los Estados Unidos. Es más, los índices de pobreza en el estado bajaron, del 18.1 por ciento en 1989 al 15.4 por ciento en 1999, gracias a una fuerte economía.

Aunque los ingresos de los tejanos mejoraron durante los años 90, en los siguientes años se experimentó un cambio de este fenómeno. De acuerdo a datos del 2003, el índice de pobreza de Texas aumentó al 16.3 por ciento y el ingreso per cápita nominal bajó al 93 por ciento ($29,372) del promedio de los Estados Unidos ($31,632) a medida que la economía de Texas se desplomó a la recesión que comenzó en el 2001 y duró hasta mediados del 2003. La mayor concentración en el estado de industrias de alta tecnología y transporte, que fueron las más golpeadas, intensificó el impacto de la recesión. Por tanto, estas industrias recortaron un sustancial número de trabajos bien pagados, empujando hacia abajo el ingreso per cápita del estado más que el promedio de los Estados Unidos. Además, la recuperación de Texas de esta recesión ha sido inusualmente débil.[9]

Disparidades étnicas. Entre los grupos étnicos, los hispanos son sin duda el segmento más grande en pobreza en Texas. En 1999, más de 1.6 millones (25.4 por ciento) de hispanos en Texas eran pobres.[10] Su ingreso familiar promedio era de $29,873, muy por debajo del promedio de Texas de $39,927. Éste es un número alarmante, dada la importancia de este segmento para el futuro de Texas.

Los negros tuvieron el segundo índice de pobreza más alto (23.4 por ciento) con un ingreso promedio menor que el de los hispanos. A los angloamericanos les fue mejor que a todos, con el índice de pobreza más bajo (7.8 por ciento) y el ingreso familiar promedio más alto ($47,162 en 1999) en Texas.

La disparidad entre grupos étnicos cuando se trata de ingreso y pobreza no es de sorprenderse. Es más probable que los nativos (predominantemente angloamericanos) tengan un diploma de secundaria y alguna educación universitaria que los inmigrantes (predominantemente hispanos).[11] Las personas menos educadas tienden a ser trabajadores menos capacitados que trabajan en empleos con paga baja. Además, debido a que la población no angloamericana en Texas es mucho más joven que la población angloamericana, un gran porcentaje de no angloamericanos se encuentra en sus primeros años productivos, tiene poca experiencia laboral y por lo tanto, es más probable que tenga ingresos más bajos.

Implicaciones
Si la diferencia de ingresos entre los angloamericanos y los no angloamericanos persiste, una mayor parte de tejanos podría alcanzar niveles de pobreza en el futuro. De acuerdo al Centro de Datos del Estado de Texas, la proporción de familias con ingresos anuales de $25,000 o menos aumentará del 30.7 por ciento (en el 2000) al 37.5 por ciento para el 2040. Es más, el porcentaje de familias con ingresos que exceden de $100,000, bajará del 11.5 por ciento al 8.5 por ciento. El impacto neto podría ser una disminución en el ingreso real, una disminución de la recaudación tributaria por familia y el aumento de la carga del gobierno estatal para pagar servicios de bienestar social en Texas. En vista que es probable que el estado dependa progresivamente más en los tejanos no angloamericanos para futuras recaudaciones de impuestos, es importante acortar la disparidad existente en los salarios y las diferencias en la educación entre los grupos étnicos.

Educación y fuerza laboral. Una forma de reducir la disparidad salarial es a través de la educación y la capacitación. De hecho, de acuerdo con el contralor de Texas, cada dólar que se invierte en el sistema de educación superior de Texas devuelve $5 o más a la economía de Texas. Por lo tanto, es esencial que el sistema educativo se mantenga a la par de demografía cambiante del estado.

El récord educativo de Texas no es para presumir. Texas clasificó en penúltimo lugar entre los 50 estados en su parte de la población de 25 años o más con diploma de educación superior (únicamente 77.8 por ciento). Además, en el 2003, varias ciudades de Texas (Dallas, El Paso, Fort Worth, Houston y San Antonio) clasificaron en el tercio inferior entre las principales ciudades de Estados Unidos de la porción de los graduados de secundaria.[12]

De nuevo, las estadísticas varían de acuerdo a la raza. Por ejemplo, es más probable que los angloamericanos en Texas sean graduados de secundaria (87.2 por ciento en el 2000) que sus contrapartes no angloamericanas, especialmente hispanos. En el 2000, más de la mitad de la población hispana en Texas no tenía diploma de secundaria. Los angloamericanos tienen más probabilidades de alcanzar niveles más altos de educación que los no angloamericanos, excluyendo a los asiáticos. De acuerdo con el Centro Hispano Pew, los hispanos tienen la mitad de probabilidades que los angloamericanos de graduarse de la universidad con una licenciatura para la edad de 26 años (23.3 por ciento de hispanos contra 47.3 por ciento para los angloamericanos). Mucha de la disparidad se debe a la rápida inmigración hispana en el estado: los salarios y niveles de educación de los inmigrantes tienden a ser mucho menores que los de los nativos.[13]

Se espera que para el 2040, los hispanos constituyan la mayor parte de la fuerza laboral en Texas. Si esta disparidad entre índices de graduados de secundaria y universidad de angloamericanos y no angloamericanos continúa, la economía de Texas podría enfrentar varios desafíos importantes.

Primero, de acuerdo con el Centro de Datos del Estado de Texas, para el 2040 aproximadamente el 30.1 por ciento de la fuerza laboral no tendrá diploma de secundaria, arriba del 18.8 por ciento en el 2000.[14] Si eso ocurre, una proporción más alta de la fuerza laboral de Texas estaría menos educada y menos capacitada y posiblemente haría la economía de Texas menos competitiva.

Segundo, estudios empíricos muestran que los niveles bajos de educación están asociados con niveles de ingreso más bajos; por lo tanto, el no completar la escuela secundaria o la universidad tiene un impacto negativo en el promedio de ingresos.[15] La información de ingresos de la Oficina de Censo demuestra este punto (Gráfica 9). Un número en aumento de trabajadores menos educados reduciría el ingreso promedio de los tejanos y a su vez, reduciría la recaudación de impuestos del estado.

Gráfica 9: Ingreso Promedio de los Estados Unidos en el 2002 por logro en materia educativa

Tercero, la inscripción total en las escuelas públicas se estima que aumentará rápidamente y crecerá aproximadamente a la mitad de la tasa de crecimiento de la población del estado, de acuerdo con el Centro de Datos del Estado. La mayor parte de este aumento en la inscripción de estudiantes (hispanos en casi el 100 por ciento y la "otra" categoría en 71 por ciento) se espera que resulte por el crecimiento en la población no angloamericana debido a su estructura de edad más joven. Por tanto, el gasto del estado en educación pública así como el número de estudiantes que necesita de asistencia financiera podría aumentar rápidamente a menos que se reduzcan las diferencias socioeconómicas entre las razas. El alza en los costos educativos junto con el crecimiento lento en los ingresos tributarios podría tener un impacto adverso en la situación financiera del estado.

Sin embargo, es ingenuo asumir que el diferencial actual en los ingresos entre angloamericanos y no angloamericanos continuará sin revisarse. Las investigaciones empíricas muestran que la segunda y tercera generación de inmigrantes tienen más probabilidades que sus ancestros de tener acceso a un nivel más alto de educación y, por lo tanto, están mejor equipados con las destrezas requeridas por los trabajos con paga más alta. Por ello, es posible que la disparidad salarial entre los no angloamericanos y los angloamericanos se reduzca en el futuro.[16]

Para que la economía de Texas se mantenga robusta, es esencial que el sistema de educación del estado progrese en por lo menos dos frentes: (1) inversión en recursos para mejorar el logro estudiantil en general y (2) el desarrollo de programas que ayuden reducir las diferencias en los logros educativos entre los grupos raciales y étnicos.

Vivienda. ¿Que depara el futuro para la industria de vivienda al cambiar la población de Texas durante las próximas décadas? El envejecimiento de la población en general, junto con la generación de la posguerra, ciertamente tendrá un impacto en la industria de la vivienda en Texas, así como en cada uno de los otros estados. Los miembros más jóvenes de la generación de la posguerra cumplen 40 años este año y los de la generación de la posguerra están cumpliendo 50 a una tasa de siete cada minuto y continuarán haciéndolo hasta el 2013 (consulte la gráfica 6). Este segmento de la población, junto con los adultos mayores, estará dentro de las fuerzas más potentes que van afectar el mercado de vivienda y la propiedad de viviendas en las próximas décadas. Aún queda por ver cuáles serán las preferencias de la generación de la posguerra, ya sea que permanezcan en sus hogares actuales, las cambien o compren casas de vacaciones. La mayoría de la generación de la posguerra está llegando a la etapa de su vida en que los ingresos llegan a la cima; por lo tanto, es posible que elijan casas más opulentas o aquellas con comodidades que son populares entre las parejas que ya no tienen hijos en casa.

El cambio demográfico de la generación de la posguerra deja menos familias encabezadas por aquellos que se encuentran al inicio del mercado de viviendas, comprendidos entre los edades de 25 y 34 años, lo que podría significar una reducción en la construcción de hogares iniciales. Sin embargo, los inmigrantes y las minorías, que históricamente han tenido índices de propiedad más bajos que los angloamericanos, probablemente ocuparán algo de este vacío. Se espera que en las próximas décadas, la propiedad de viviendas aumente dramáticamente para las familias minoritarias o de extranjeras nacidas, especialmente en áreas que han experimentado altos niveles de inmigración, como Texas. Debido a que la población hispana de Texas es más joven y crece más rápido que la población en general, muchas familias encabezadas por hispanos se trasladarán a los grupos de edad que compran viviendas de primera en las próximas décadas, lo cual podría dar a los constructores de Texas un impulso.

Esto también tiene implicaciones importantes para el mercado de apartamentos a corto plazo, en donde los hispanos actualmente tienen más probabilidades de rentar que de ser propietarios. De acuerdo con la información de censo, en el 2002 el índice de propiedad de viviendas en los Estados Unidos era de 48.2 por ciento contra 71 por ciento de los angloamericanos. Por tanto, los hispanos tienen el potencial de convertirse en un segmento mucho más grande en el mercado de compra de viviendas.

El mercado de viviendas de Texas se beneficiará de su población diversa y de rápido crecimiento y de su fuerte ritmo de migración internacional. Será prudente que las compañías de bienes raíces del futuro comercialicen su producto tanto a la población angloamericana mayor en crecimiento como a la población hispana más joven. Adicionalmente, aunque la migración interna disminuyó durante la reciente recesión económica, una recuperación en ese segmento de la población beneficiaría la vivienda en Texas.

Gráfica 10: Entre el aņo 2000 y el 2040, el costo de los servicios de salud de Texas podrían crecer más rápidamente que su poblaciónAtención médica. El envejecimiento de la población de Texas sumado a un segmento de población en rápido crecimiento con diferentes características socioeconómicas que la anterior mayoría angloamericana, afectará dramáticamente la industria de la atención médica en Texas. Se espera que el número de casos de enfermedades y padecimientos aumente en Texas. Se espera que las visitas al médico, las estadías en el hospital y el número de personas en establecimientos de atención de enfermería aumenten en una proporción mayor que la tasa de crecimiento de la población (Gráfica 10). La industria de atención médica actualmente es uno de los sectores de más rápido crecimiento de la economía de Texas y probablemente permanecerá así a medida que aumenta la necesidad de establecimientos de cuidado a largo plazo y de médicos que dan tratamiento a los ancianos y a una población más diversa.

Perspectiva
Durante los años 1990, Texas creció aún más rápido de lo esperado, convirtiéndose en el segundo estado más grande en la nación. Junto con este crecimiento, la población ha envejecido y ha aumentado en diversidad y actualmente no está dominada por una mayoría angloamericana. Los hispanos constituyen el segmento de más rápido crecimiento de la población de Texas y probablemente constituirán la mayoría para el año 2020. Es posible que las disparidades en el ingreso y en la educación entre los hispanos y otros grupos étnicos presenten un desafío para Texas y sus recursos. El estado puede reducir dichas diferencias socioeconómicas a través del aumento en el logro en materia de educación y en la capacitación, de manera que en las próximas décadas, la fuerza laboral del estado continúe siendo una de las más competitivas en la nación.

Acerca de los autores

Petersen es un economista asociado y Assanie es un economista asistente en el Departamento de Investigaciones del Federal Reserve Bank of Dallas.

Notas

Los datos utilizados en este artículo provienen de dos fuentes importantes, la Oficina de Censos y el Centro de Datos del Estado de Texas. Las dos fuentes difieren un poco en terminología sobre raza y grupo étnico. Por tanto, en un intento de mantener la información consistente dentro del artículo, los autores utilizan la terminología que el Centro de Datos del Estado de Texas proporcionó. Para más información sobre las definiciones de raza y grupo étnico, consulte http://txsdc.utsa.edu/txdata/redistrict/re-report.php y http://www.census.gov/population/www/socdemo/compraceho.html.

  1. Oficina de Censos, Base de datos internacional. Para una definición de índices totales de fertilidad, consulte www.census.gov/ipc/prod/wp02/appE.pdf
  2. Vea "The Second Great Migration: Economic and Policy Implications" por Pia Orrenius y Alan Viard, Federal Reserve Bank of Dallas Southwest Economy, Mayo/Junio, 2000.
  3. Las principales áreas metropolitanas excluyen El Paso. El número para El Paso ha sido incluido con las otras áreas metropolitanas de la frontera.
  4. Encuesta de la Comunidad Americana 2003, Oficina de Censos, www.census.gov/acs/www/index.html
  5. El término angloamericanos se refiere únicamente a blancos no hispanos. El término negros se refiere a negros no hispanos de origen africano y no africano. La categoría de "otros" incluye a todas las personas que no son angloamericanos, ni hispanos, ni negros. Los nativos americanos, los asiáticos y personas multiraciales están agrupados en esta categoría.
  6. Todas las proyecciones proporcionadas por "The Texas Challenge in the Twenty-First Century: Implications of Population Change for the Future of Texas", por Steve Murdock et al., El Centro de Educación e Investigaciones Demográficas y Socioeconómicas, Diciembre del 2002. Las proyecciones que se utilizaron en este artículo suponen que el crecimiento de la población por migración neta es la mitad de la de 1990-2000, a menos que se especifique lo contrario. Consulte www.txsdc.utsa.edu
  7. Consulte Orrenius y Viard, 2000.
  8. Las proyecciones se basan en la suposición que el índice de migración neta al estado es igual al índice del 1990-2000.
  9. Además en el 2003, el ingreso promedio familiar de Texas ($40,674) estaba por debajo del promedio nacional de $43,564, colocando a Texas en el 32avo. puesto en términos de ingreso familiar promedio entre los estados.
  10. La Oficina de Censos utiliza un nivel actualizado cada año de inflación para determinar el nivel de pobreza. Si un ingreso individual o familiar antes de pagar impuestos y excluyendo pérdidas o ganancias de capital cae por debajo del nivel aplicable, la persona o familia se considera pobre. Consulte el sitio en la Internet de la Oficina de Censos (www.census.gov) para el calendario del nivel de pobreza.
  11. Consulte Orrenius y Viard, 2000.
  12. Encuesta de la Comunidad Americana 2003, Oficina de Censos.
  13. Consulte "Immigrant Assimilation: Is the U.S. Still a Melting Pot?" por Pia Orrenius, Federal Reserve Bank of Dallas Southwest Economy, Mayo/Junio 2004.
  14. Proyección proporcionada por Murdock et al., 2002, que asume que el índice de migración neta al estado es igual al índice de 1990-2000.
  15. "Educational Attainment and Border Income Performance," por Thomas Fullerton, Federal Reserve Bank of Dallas Economic and Financial Review, Tercer Trimestre 2001.
  16. Consulte Orrenius, 2004.

¿En dónde viven los pobres en Texas?

Los pobres viven en todo el estado, pero las áreas metropolitanas de la frontera están peor, con los índices más altos de pobreza (consulte la tabla). Aunque los índices de pobreza bajaron en las áreas metropolitanas de la frontera durante los años 1990 cuando la economía prosperó, la parte de la población debajo del nivel de pobreza permaneció muy por encima del promedio del estado de 15.4 por ciento en 1999. McAllen, Brownsville y Laredo tenían más del 30 por ciento de su población en pobreza, mientras que un cuarto de aquellos que vivían en El Paso eran pobres.

La situación para las áreas metropolitanas de la frontera no ha mejorado mucho desde 1999. De acuerdo con la información del censo del 2003, el Condado de Hidalgo (McAllen MSA), el Condado de Cameron (Brownsville MSA) y el Condado de El Paso (El Paso MSA) fueron catalogados entre los cuatro primeros condados en los Estados Unidos con la proporción más alta de personas viviendo en condiciones de pobreza.

En contraste, los niveles de pobreza en las principales áreas metropolitanas raramente han estado por encima del promedio del estado (consulte la tabla). Sin embargo, han sido más altos que el promedio de los Estados Unidos en algunas áreas metropolitanas principales. Por ejemplo, desde 1989, tanto San Antonio como Houston registraron índices de pobreza ligeramente más altos que el promedio de los Estados Unidos. De hecho, Houston es el hogar del número más alto de tejanos pobres (623,493). Tradicionalmente, Dallas ha logrado índices de pobreza más bajos que la nación, pero la reciente recesión económica empujó su índice ligeramente por encima del promedio de los Estados Unidos. Es posible que los índices más altos de pobreza en las áreas metropolitanas de la frontera y en algunas áreas metropolitanas principales sean el resultado de sus proporciones superiores al promedio de inmigrantes internacionales.

Las características de pobreza de los Estados Unidos, Texas y sus principales áreas metropolitanas y sus metropolitanas de la frontera

subir
Artículo en inglés