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Regional

El aumento en el uso del español en Texas refuerza la necesidad de cerrar las brechas educativas

Enrique Martínez-García, María Teresa Martínez-García, Jarod Coulter y Valerie Grossman

12 de agosto de 2021

El Decimoprimer Distrito tiene la segunda población hispanohablante más grande del Sistema de la Reserva Federal, con casi 11 millones de personas. Esta población va a continuar creciendo más, ya que se espera que el número de hispanos supere los 20 millones para el 2050 en Texas solamente.

Estas proyecciones crecientes sugieren que el uso del español probablemente continuará incrementándose. Sin embargo, materializar los beneficios económicos del bilingüismo sigue siendo un desafío, en parte debido a las limitaciones educativas existentes.

Promoviendo el crecimiento y las oportunidades económicas

Una población bilingüe brinda a las empresas una ventaja competitiva que les permite aprovechar los beneficios del comercio y las oportunidades de inversión que se derivan de una comunidad de más de 580 millones de hispanohablantes repartidos por todo el mundo. Además de esto, en los EE.UU., la inmigración de países hispanohablantes ayuda a compensar la reducción de la población en edad laboral.

La renta disponible de los nativos hispanohablantes en los EE.UU. es igual al tamaño de la economía de México. Y dentro del Decimoprimer Distrito — Texas, sur de Nuevo México y norte de Luisiana — el gran tamaño de la fuerza laboral bilingüe ha ayudado a atraer nuevas empresas, una piedra angular del crecimiento de la región.

En términos más generales, la capacidad de hablar dos idiomas se ha relacionado con beneficios que incluyen una mayor competencia cognitiva, empatía y habilidades interpersonales, así como mejores resultados en el aprendizaje. La educación bilingüe desde una edad temprana puede ayudar a los niños a desarrollar habilidades lingüísticas más complejas y, a través de ello, mejorar las oportunidades de progreso económico para familias de bajos ingresos, algunas de las cuales han llegado al país recientemente.

La profunda huella de los hispanohablantes

La población hispanohablante de EE.UU. está densamente concentrada en el suroeste del país y en ambas costas. Es más numerosa en el distrito de la Reserva Federal de San Francisco, con más de 18 millones de personas, seguida por el distrito de Dallas, con casi 11 millones, según la Encuesta sobre la Comunidad Americana (ACS por sus siglas en inglés) de la Oficina del Censo de 2019 (Gráfico 1).

Chart 1: Eleventh District a Leader in Spanish Language Usage Across Federal Reserve System

Gráfico descargable | Datos del gráfico

El Decimoprimer Distrito se destaca porque los hispanohablantes representan la mayor proporción de todos los hablantes cuya lengua nativa no es el inglés (con un 81 por ciento). Dentro del distrito, tienden a ubicarse a lo largo de la frontera y en las principales áreas metropolitanas (Gráfico 2).

Chart 2: Native Spanish Speakers Well Represented Along Border, Metro Areas in the Eleventh District

Gráfico descargable | Datos del gráfico

Los nativos de español predominan en las áreas de dos delegaciones de la Fed de Dallas, San Antonio (con un 50 por ciento de la población) y El Paso (59 por ciento). En 47 condados dentro del distrito, los hispanohablantes representan al menos el 50 por ciento de la población, incluidos el condado de Webb (Laredo) con cerca del 95 por ciento, el condado de Hidalgo (McAllen) con casi el 88 por ciento y el condado de El Paso con el 78 por ciento.

En números absolutos, el condado de Harris (Houston) es el más poblado con 2 millones de hispanohablantes (un 42 por ciento de la población del condado), seguido por el condado de Dallas con 1.1 millones (40 por ciento) y el condado de Bexar (San Antonio) con 1 millón (48 por ciento).

El amplio uso del español en el distrito

Para complementar los datos de la ACS, la Fed de Dallas realizó una encuesta propia por todo el distrito sobre el uso del español. El cuestionario en línea, sólo accesible en español, se distribuyó del 21 al 29 de septiembre de 2020 e incluyó a un total de 400 participantes. Al definir su participación, la selección de los encuestados implica que la encuesta captura a hispanohablantes nativos, pero también potencialmente a estudiantes de español como segunda lengua y a individuos bilingües cuya lengua materna no sea el español.

Entre los principales resultados, encontramos que los hispanoparlantes utilizan el español ampliamente en el lugar de trabajo, lo que indica que perciben algún beneficio económico directo asociado a esa habilidad lingüística. El español es más utilizado por los gerentes y dueños de negocios — aproximadamente el 95 por ciento de los encuestados indican que usan el español en alguna medida en el trabajo (Gráfico 3).

Chart 3: Spanish Language Use Plays Important Role in Eleventh District Workplaces

Gráfico descargable | Datos del gráfico

El español tiende a utilizarse más en la agricultura, la minería y algunas industrias manufactureras, así como en servicios al consumidor tales como ventas, centros de llamadas y mercadotecnia/publicidad.

Bilingües son aquellos que, basándonos en su propia autoevaluación, dominan bien el español y el inglés tanto en el habla como en la lectura, mientras que los que dominan una sola lengua son aquellos que se apoyan predominantemente en uno de los dos idiomas tanto para hablar como para leer. En los lugares de trabajo, el 92 por ciento de los encuestados bilingües usan el español, porcentaje que aumenta al 98 por ciento entre aquellos para quienes el español es dominante. Dos tercios de los dominantes en inglés también usan el español en el trabajo en alguna medida, según la encuesta.

La transmisión intergeneracional del español sigue mostrándose resistente

El uso de segundas lenguas tiende a desaparecer después de tres generaciones, por lo que la resistencia del español como lengua minoritaria en los EE.UU. depende de la fortaleza de su transmisión intergeneracional.

Los niños cuyos padres son dominantes en inglés tienen mayor riesgo de acabar perdiendo el español siguiendo este patrón de tres generaciones (Gráfico 4).

Chart 4: Children Tend to Become Spanish-English if Parents Use Spanish Language

Gráfico descargable | Datos del gráfico

Por el contrario, la proporción con la que el español pasa a la siguiente generación es mucho más alta entre padres bilingües o dominantes en español. De hecho, la tendencia de la población hispanoparlante, en general, es hacia el bilingüismo en vez de a abandonar el español.

El 56 por ciento de los padres bilingües encuestados han criado a sus hijos para que hablen inglés y español. Los hijos de padres que hablan predominantemente español tienen muchas probabilidades de retener el uso de la lengua, con un 34 por ciento siendo bilingüe en ambas lenguas. Los resultados de la encuesta muestran que, además de por su valor en el lugar de trabajo, el apoyo dentro del hogar y la labor de los medios de comunicación y entretenimiento en español contribuyen especialmente a facilitar la retención de la lengua.

Confrontando las limitaciones actuales en educación bilingüe

Desarrollar planes de estudio escolares que ayuden a los estudiantes a hablar, leer y escribir en dos idiomas en diferentes materias es vital para lograr el dominio tanto del español como del inglés. Si bien muchas escuelas enseñan español, los EE.UU. padecen una notable escasez de maestros calificados. Incluso cuando están disponibles, las clases de español a menudo no pueden progresar al mismo ritmo con el que se aprende en inglés.

Para hacernos una idea de la gran necesidad de instructores de español, consideremos que la población nativa de español en K-12 en los EE.UU. era aproximadamente 1.6 veces mayor que el número total de estudiantes matriculados en clases de español como segunda lengua en 2015. En la mayor parte del Decimoprimer Distrito, aproximadamente dos tercios de los nativos hispanohablantes en edad K-12 es probable que no hayan estado expuestos en modo alguno al español en las escuelas. 

Capitalizar los beneficios del bilingüismo requiere que reconozcamos el papel que desempeñan los individuos bilingües en el panorama cultural y económico del distrito, así como que encontremos nuevas formas más efectivas de educar a los estudiantes de segunda lengua y de educación bilingüe. Conseguirlo muy posiblemente requiera que dediquemos más recursos para apoyar adecuadamente las competencias bilingües español-inglés de la fuerza laboral del mañana.

This article is available in English.

Sobre los autores

Enrique Martínez-García

Enrique Martínez-García es economista investigador senior y asesor del Departamento de Investigación del Banco de la Reserva Federal de Dallas.

María Teresa Martínez-García

María Teresa Martínez-García es profesora asistente en la Universidad de Utah, Campus de Asia en Seúl, Corea del Sur.

Jarod Coulter

Coulter es analista de investigación en el Departamento de Investigación del Banco de la Reserva Federal de Dallas.

Valerie Grossman

Grossman es investigadora y administradora de contenido web en el Departamento de Investigación del Banco de la Reserva Federal de Dallas.

Las opiniones expresadas son las de los autores y no deben atribuirse al Banco de la Reserva Federal de Dallas o al Sistema de la Reserva Federal.

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